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 Director de Programas

Roberto J. Olivo, Licensed Marriage and Family Therapist

Después de más de dos décadas de lucha contra la discriminación contra el VIH, la mala atención de servicios médicos de VIH para las personas de color, los diversos tipos de adicción, el abuso de sustancias relacionadas con el VIH, depresión y ansiedad relacionados con el VIH, el rechazo de nuestra sociedad para las personas con VIH, mi trabajo en la comunidad de VIH está todavía inconclusa. Como Director de programas en el Proyecto de Minorías contra el SIDA (MAP) mi prioridad es asegurar que nuestra agencia proporcione servicios de prevención y cuidado a personas infectadas por el VIH y los miembros de nuestra comunidad en alto riesgo de contraer el VIH con la más alta calidad posible. Los progresos realizados en el campo de la medicina para el tratamiento del VIH están más avanzados que los progresos de que nuestra sociedad ha hecho en aceptar a personas infectadas por el VIH. El tabú sobre el VIH continúa destruyendo el marco interno psicológico de las personas infectadas con este virus, así como muchos miembros de nuestra sociedad que esta pobremente educados sobre la transmisión del VIH y las modalidades actuales de tratamiento. Personas infectadas con VIH aún son tratadas con desconfianza y son tratados como posibles puntos de contagio. Muchas personas infectadas con VIH siguen siendo alimentadas con platos y vasos desechables en su casa y en reuniones familiares. Siguen soportando juicios morales de los miembros de nuestra sociedad sobre cómo adquirieron el VIH/SIDA. Muchos funcionarios de hospitales continúan murmurando sobre "el paciente infectado con el VIH en el cuarto 3274" y advierten a otro personal del hospital acerca de posible contagio de VIH.

Muchos miembros de nuestra sociedad creen que el VIH ya no es una preocupación para ellos, pero en la comunidad de color, el VIH sigue siendo una amenaza cotidiana, especialmente a las mujeres de color y a la juventud. Las estadísticas actuales muestran que las mujeres de color (afroamericanas y latinas) son las personas en nuestra sociedad con mayores riesgos de ser infectadas con el VIH, seguido por los miembros de nuestra comunidad de jóvenes. Muchas personas infectadas con el VIH siguen luchando con problemas digestivos que afectan a la absorción de nutrientes esenciales, creando el fenómeno "bolsa de huesos", muchas personas tienen problemas neurológicos, problemas que afectan a su capacidad cognitiva, así como grandes cantidades de dolor físico en sus extremidades, haciendo casi imposible caminar, otros siguen intentando hacer frente a la ansiedad emocional de la infección de VIH auto medicándose con drogas, alcohol y otras formas de adicción. Algunas otras personas simplemente son rechazadas por los miembros de nuestra sociedad cuando revelan que están diagnosticadas con VIH o SIDA.


¿He cumplido mi misión en el Proyecto de Minorías contra el SIDA? Le permito a Ud. que responda por mí. Por el momento seguiré dando la bienvenida y ayudando a cualquier persona infectada por el VIH/SIDA con cualquier servicio que requiera. Sigue la lucha de VIH y no hay ninguna batalla final a la vista. Seguiré ayudando con las grandes necesidades de esta comunidad y/o seguiré asegurando que exista alguien para ayudarles. La ruta de la transmisión del VIH no me corresponde a mi juzgar, me faltan las credenciales para juzgar a nadie acerca de cómo fueron infectadas. Mi misión sigue siendo clara y es paralela a la del Proyecto de Minorías contra el SIDA "reducir el sufrimiento y las muertes debido a la infección por VIH y SIDA en las comunidades de afroamericanos y latinos; haciendo la educación de VIH/SIDA disponibles y accesibles a todos así como otros servicios conexos de salud". Una vez finalizado ese proyecto, voy a ver lo que está para mí en el horizonte!